Piedra semipreciosa opaca, se presenta en tonos de azul, azul verdoso y verde. Está formado por fosfato de alúmina con una mezcla de cobre y hierro.
La fuente más abundante de turquesas es la antigua Persia, hoy Irán, desde donde llegaron a Europa a través de Turquía, de ahí su nombre que significa “turco” en francés.
Han adornado a los gobernantes del Antiguo Egipto, los Incas, Moches, Chimus, Aztecas (y posiblemente otras culturas mesoamericanas precolombinas), los Persas, Mesopotamia, la Civilización del Valle del Indo y China desde al menos la Dinastía Shang.
Dado que se considera una piedra protectora, se ha utilizado como amuleto desde tiempos inmemoriales.
La turquesa es también la joya del undécimo aniversario de bodas.