Los orígenes de la palabra "circón" han suscitado un debate colorido. Algunos eruditos creen que proviene de la palabra árabe zarkun, que significa "cinabrio" o "bermellón". Otros piensan que la fuente es la palabra persa zargun, o "color dorado". Teniendo en cuenta la amplia paleta de colores (rojo, naranja, amarillo, marrón, verde y azul), cualquier derivación parece posible. El circón incoloro es conocido por su brillo y destellos de luz multicolor, llamados fuego, que han resultado en siglos de confusión con el diamante.
Durante la Edad Media, se pensaba que esta piedra natal de diciembre lo adormecía a uno en un sueño profundo y ahuyentaba a los espíritus malignos. En la religión hindú, el circón se alterna con el granate hessonita como una de las nueve gemas del navaratna. Cuando se usan juntas, las nueve gemas protegen al usuario y brindan riqueza, sabiduría y buena salud.